Piezómetros cuerda vibrante
Los piezómetros de cuerda vibrante (PCV) son transductores de presión que funcionan utilizando la frecuencia de vibración de un alambre conectado a un diafragma metálico flexible. La longitud del alambre varía con los cambios de presión y con ello su frecuencia de vibración, lo que puede correlacionarse con una presión de poro específica.
Los piezómetros de cuerda vibrante permiten la medida de la presión de poro del agua. Este es un parámetro crítico en la resistencia de los suelos para el diseño de terraplenes y otras estructuras. Al mismo tiempo, su tasa de disipación respecto al tiempo permite efectuar un control sobre el grado de consolidación del terreno.
Los piezómetros utilizados habitualmente por CEMOSA instalados son del modelo PK45S de 350Kpa fabricado por SISGEO, si bien las características pueden variar en función de las necesidades de la obra.
Todos los piezómetros de cuerda vibrante instalados por CEMOSA cuentan con su correspondiente certificado de calibración.
La lectura de datos se realiza a través del cable de cuatro terminales que comunica el piezómetro con la superficie, utilizando para ello la unidad de lectura VOLTA.




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